Encuentros Nals.

| PRESENTACIÓN DEL RITUAL DE LA SAGRADA COMUNIÓN Y DEL CULTO EUCARÍSTICO FUERA DE LA MISA II |
|
|
|
| Escrito por Pbro. Jorge Raúl Villegas Chávez |
| Miércoles, 10 de Agosto de 2011 12:45 |
|
Número 18: la iglesia como lugar celebrativo y de la reserva y/o casas, hospitales y cárceles.
V. Lo que se ha de observar al distribuir la Sagrada Comunión
Los números 19-22 desarrollan este aspecto:
lugar litúrgico: la iglesia, prestando especial cuidado al altar, mantel, corporal, cirios, platillo en las casas de enfermos, una mesa adecuada, para colocar el Santísimo Sacramento, con mantel, cirios la vestidura adecuada para clérigos y ministros eclesiales
VI Las disposiciones para recibir la Sagrada Escritura
Los números 23-25 desarrollan este aspecto:
conciencia limpia y necesidad de ver la Eucaristía como remedio que nos libra de las culpas y nos preserva del pecado cuidado del ayuno eucarístico la importancia de la oración después de la Comunión.
RITO PARA DISTRIBUIR LA SAGRADA COMUNIÓN FUERA DE LA MISA
1. Rito para una celebración comunitaria Presenta el desarrollo de la forma adecuada de distribuir la Comunión cuando no hay celebración eucarística. La Palabra de Dios se debe proclamar. Cuatro unidades celebrativas: Ritos iniciales, Celebración de la Palabra de Dios, Rito de la Comunión, Rito de conclusión. 2. Rito breve El rito breve exige llevar a cabo todas sus partes. Se usa con un reducido número de comulgantes. Incluye: Ritos iniciales (con un elemento que es propio de nuestro ritual: la Antífona); Lectura de la Palabra de Dios, usando un texto breve de la Escritura; Rito de la Comunión que incluye un buen número de oraciones para después de la Comunión, y hace referencia especial al tiempo Pascual; Rito de conclusión.
Nota importante: ambos ritos pueden ser realizados por ministro extraordinario.
Capítulo II: LA SAGRADA COMUNIÓN Y EL VIÁTICO PARA LOS ENFERMOS, ADMINISTRADO POR UN MINISTRO EXTRAORDINARIO Este capítulo está organizado en tres unidades que corresponden a las tres formas de la Comunión para los enfermos:
1. Rito ordinario, Rito breve y Viático.
Por ministro extraordinario el ritual entiende: acólito instituido o ministro extraordinario.
1.- Rito Ordinario con su estructura: Ritos iniciales: saludo especial y adoración eucarística como elemento sobresaliente; Lectura de la Palabra de Dios; Rito de Comunión, Rito de conclusión.
2.- Rito breve: un rito no muy claro, un poco difícil y que requeriría una revisión, pues no cumple para cada enfermo con los elementos litúrgicos necesarios.
3.- El Viático. Cuatro elementos configuran la celebración: Ritos iniciales, con una especial adoración al Santísimo Sacramento; Lectura de la Palabra de Dios; Profesión de fe, como título importante que va a dar la característica a esta forma de Comunión eucarística, complementada con la oración por el enfermo; la Comunión a la manera de Viático, con el complemento ritual y la oración conclusiva; Rito de conclusión.
Capítulo III: VARIAS FORMAS DE CULTO QUE SE TRIBUTAN A LA SAGRADA EUCARISTÍA
Elementos que presenta este capítulo: El siguiente aspecto tratado en el ritual es el culto eucarístico, ya no como Comunión, sino como forma especial de adoración, es decir, la devoción privada y pública, los ejercicios piadosos, la Comunión espiritual y la oración ante la Eucaristía.
Contiene tres grandes títulos, muy importantes en la vida de la Iglesia, a los que corresponden sus respectivos Praenotandos. Y contiene dos formas rituales para concretar la forma litúrgica de sus respectivos títulos.
Este capítulo tiene unos números introductorios (87-89 del ritual), en donde plantea la necesidad de la devoción pública y privada de la sagrada Eucaristía y la manera en que se puede cultivar esto en los ejercicios piadosos, teniendo en cuenta los tiempos litúrgicos. Estos ejercicios y devociones se derivan de los sacramentos y a ellos nos conducen, para aumento de la fe, esperanza y caridad.
I. La exposición de la Sagrada Eucaristía
A) Relación entre la exposición y la Misa
La finalidad de la exposición es reconocer la maravillosa presencia de Cristo y la invitación que Él nos hace a la unión de corazón con Él, que culmina en la Comunión sacramental. En la exposición, el culto debe manifestarse en los signos externos, que son muy importantes y debe subrayar su relación con la Misa.
B) Normas que se han de observar en la Exposición.
Tanto cuando el Santísimo está en el Sagrario como en la adoración pública, se debe hacer genuflexión sencilla. Para la exposición se usan 4 o 6 cirios; se puede emplear el incienso.
La exposición puede ser: Prolongada, es decir, la exposición anual, con una novedad: puede no ser continua, lo cual implica una modificación con respecto al ejercicio que llamamos de las Cuarenta Horas. No hay que olvidar el objetivo primordial de esta exposición: meditar y adorar el misterio eucarístico. Se destaca la insistencia en la suficiente asistencia de fieles.
Breve: Dejando suficiente tiempo antes de la bendición para la lectura de la Palabra de Dios, cantos, preces y oración en silencio. Una observación importante es que no se puede exponer al Santísimo únicamente para dar la bendición.
La adoración en las comunidades religiosas: las de adoración perpetua han de organizarse en base al espíritu de la liturgia, esto es, siguiendo las normas sobre la celebración y culto eucarístico, teniendo en cuenta los elementos que hacen más expresiva la adoración mencionados en la forma breve.
C) El ministro de la Exposición de la Sagrada Eucaristía
Los ministros ordenados: obispo, presbíteros y diáconos son quienes dan la bendición con el Santísimo.
La exposición la pueden hacer el acólito instituido, el ministro extraordinario o algún miembro de la comunidad de consagrados. Se hace abriendo el sagrario, o colocando el copón sobre el altar, o colocando al Santísimo en el ostensorio o custodia. Se da tiempo para la adoración y luego se hace la reserva. Para la bendición se usa velo humeral color blanco.
II. Las procesiones eucarísticas
Son ante todo un testimonio público de fe y piedad hacia el Santísimo Sacramento, se deben realizar con dignidad y sin detrimento de la Eucaristía. Se pueden hacer en la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo o algún día cercano a esta solemnidad. Son un signo colectivo de fe y adoración. De preferencia la procesión debe celebrarse a continuación de la Misa. En ésta se consagra el Pan que se lleva en procesión. También se puede hacer la procesión después de la adoración pública y prolongada, que tiene lugar después de la celebración eucarística. Se recomienda encarecidamente la ornamentación de plazas y calles por donde ha de pasar el Santísimo, y se pueden hacer algunas “estaciones”, inclusive con Bendición eucarística. En la procesión no deben faltar cantos y oraciones y, creo que después de Verbum Domini, no deben faltar lecturas de la Sagrada Escritura, que manifiesten la fe en Cristo.
Pongo a continuación una rúbrica procedente del Misal Romano III, edición típica. Es una nueva rúbrica, que ilustra muy bien el sentido que se le debe dar a la procesión. Aparece al final de la Misa de la solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo. “Conviene que la procesión se haga después de la Misa en la que se consagre la Hostia que se va a llevar en la procesión. Pero nada impide que la procesión se haga después de un tiempo prolongado de adoración pública a continuación de la Misa; terminada la Comunión de los fieles, se coloca en el altar la custodia en la que se haya puesto la Hostia consagrada. Dicha la oración después de la Comunión, omitidos los ritos conclusivos se organiza la procesión”.
III. Los Congresos Eucarísticos
Ante la pregunta de qué son, la Iglesia, basada en su larga tradición, responde que consisten en una expresión de la piedad eucarística característica de ella. El ritual retoma este tema y lo desarrolla, sobre todo enfatizando que es una forma de culto que forma parte del culto eucarístico oficial de la Iglesia.
Se parte del punto de que un Congreso Eucarístico es una forma peculiar de culto, cuyo objetivo es reconocer plenamente el misterio eucarístico bajo un aspecto peculiar y venerarlo públicamente. Es, por lo tanto. un signo de fe y caridad, realizado en forma de Statio, que puede ser Orbis o ecclesiarum.
Inicia con la invitación de una comunidad local a los miembros de la diócesis; o bien una diócesis invita a todas las diócesis de una región, de una nación o de todo el orbe.
Abarca el estudio, la teología, la liturgia y la pastoral, e implica toda una organización, que tiene como centro la celebración de la Eucaristía. Incluye expresiones litúrgicas y de piedad devocional, celebraciones de la Palabra de Dios, catequesis, oración en común, adoración prolongada y la procesión con el Santísimo, lo cual constituye un elemento fundamental del congreso. Es necesario, además, contemplar el aspecto de una obra social como insignia de la fe eucarística.
Aspecto ritual
1. Rito de la exposición y de la Bendición eucarística
Este rito está formado por cuatro elementos, bien diferenciados, cada uno con su expresión litúrgica propia. Exposición, forma de iniciar la exposición. Adoración, tiempo prolongado de su realización; es el elemento que ofrece más posibilidades en su realización. Puede integrarse la Liturgia de las Horas. También hay que tener en cuenta el Rosario. Bendición, la forma ritual y su realización Reserva, como culminación de la celebración.
Característica del Ritual de México. En el Apéndice I desarrolla más ampliamente, lo que aquí está expresado en las rúbricas.
Rito para la Exposición y Bendición con el Santísimo Sacramento los cantos bilingües un texto opcional para la aclamación. Guía para la Exposición y Bendición con el Santísimo Sacramento en una Hora Santa con la Liturgia de la Palabra de Dios presenta principalmente la manera de desarrollar la Adoración, que puede ser una forma prototipo, teniendo en cuenta la posibilidad de añadir muchos textos bíblicos varios textos para la aclamación.
2. Rito de las procesiones Eucarísticas
Indica la forma ritual de hacer la procesión. Las indicaciones del ritual expresan la necesidad de tener un cuidado especial en la realización de esta acción que con gran facilidad puede dar lugar al desorden. No hay que dejar de tener en cuenta los cuidados necesarios respecto a las vestiduras, las velas, el incienso, el palio, el recorrido (que idealmente ha de transcurrir de una iglesia a otra, o ha de ser un trayecto que implique regresar a la iglesia de donde se partió). Se termina con la bendición, teniendo en cuenta lo referido en el número anterior acerca de la bendición y la reserva.
Capítulo IV: TEXTOS QUE SE EMPLEAN CUANDO SE DISTRIBUYE LA SAGRADA COMUNIÓN FUERA DE LA MISA, EN LA ADORACIÓN EUCARÍSTICA Y EN LA PROCESIÓN CON EL SANTÍSIMO SACRAMENTO
Hay cinco apartados donde aparecen los textos que ayudan a adentrarse en el misterio de la Eucaristía desde varios ángulos. Estos apartados son un recurso muy importante para la organización de esta forma de culto.
1. Lecturas bíblicas. El elenco de éstas está organizado como en los rituales de última generación en México, siguiendo la estructura de la Biblia, esto es, las lecturas aparecen de acuerdo al orden de los libros de la Biblia, con un número entre paréntesis, que hace referencia al leccionario. Es necesario tener en cuenta la importancia del Tiempo Pascual. Aparecen los formularios de Misas votivas de la Preciosa Sangre, y del Sagrado Corazón de Jesús.
2. Himnos en latín, con su correspondiente traducción al español, para no perder la riqueza de estas joyas de la literatura cristiana y como una manera de catequesis. También, otros cantos procedentes de la Liturgia de la Horas.
3. Antífonas, textos que pueden ayudar en la exposición del Santísimo Sacramento.
4. Responsorios, textos muy ricos que ayudan a complementar sobre todo los textos bíblicos. Pueden ser elementos cantables y ser un apoyo para la predicación.
5. Oración universal, formularios que son indispensables para la Hora Santa. Cuentan con su introducción y conclusión, se enriquecen con las peticiones de la comunidad y están organizados según el tiempo litúrgico: Adviento, Navidad, Cuaresma, Tiempo Pascual, Tiempo Ordinario. Son sin duda de gran ayuda como un subsidio que permite a la comunidad orante descubrir elementos específicos de la organización de esta oración.
APÉNDICES
El Ritual de México presenta una serie de apéndices que fueron colocados ahí debido a su importancia para el culto eucarístico y que por una razón u otra no son materiales a los que se tenga fácil acceso (sobre todo la designación de ministro extraordinario).
Apéndice I. Ritos en torno a la Exposición y Bendición (cfr. supra) Apéndice II. Instrucción Immensae Caritatis, de la Sagrada Congregación para la Disciplina de los Sacramentos, para facilitar la Comunión sacramental en algunas circunstancias,.
Es un material de estudio muy necesario para la preparación de los ministros extraordinarios.
Apéndice III. Rito para instituir un ministro extraordinario de la distribución de la Sagrada Comunión. Tanto dentro como fuera de la Misa.
Para que la institución se realice con la dignidad propia es necesario utilizar un libro litúrgico y evitar el uso de “hojitas” para estas acciones litúrgicas.
Apéndice IV. Rito para designar un ministro ocasional para distribuir la Sagrada Comunión. Este rito se ajusta a la III edición Típica del Misal Romano.
Apéndice V. Rito que debe observar el ministro extraordinario en la distribución de la Sagrada Comunión.
La utilidad consiste en que los ministros estudien estas indicaciones para realizar mejor el servicio que prestan a la Eucaristía.
LECCIONARIO
Se abren los tesoros de la Escritura para el pueblo de Dios. Qué mejor que esto se implemente el culto eucarístico ya que la Palabra de Dios no puede faltar en ninguna acción litúrgica.
“Todo acto litúrgico por su naturaleza está empapado de la Sagrada Escritura” (V.D. 52)
“La importancia de la Sagrada Escritura en la liturgia es máxima” (S.C. 24)
“Palabra y Eucaristía se pertenecen tan íntimamente que no se puede comprender la una sin la otra” (V.D. 55)
La Sagrada Escritura ayuda efectivamente a entender, vivir, valorar, amar, celebrar la Eucaristía, y todo esto se realiza en la “casa de la Palabra” que es la Iglesia, como también lo hace notar el Sínodo de los Obispos en el mensaje final de la XII asamblea. Creamos firmemente que la Esposa del Cordero, la Iglesia, es maestra en la escucha. De este leccionario puede surgir un interesante material de apoyo para la predicación, como el Directorio sobre homilética que pide el Papa Benedicto, en el núm. 60 de V.D.
ANEXO
Cantos eucarísticos Es un elemento propio de nuestro ritual, para ayuda de los cantores, de los participantes, del que preside el acto de culto eucarístico. Incluyen textos conocidos, populares, propios de la devoción y espíritu del culto eucarístico.
Tal vez sería interesante pedirle a Buena Prensa que hiciera una edición de una separata de este anexo, para que todos pudieran tener la letra y la música y evitar así las frases raras que muchas veces se cantan debido a que los cantos se aprenden casi en forma onomatopéyica. Es algo que ayudará mucho.
ÍNDICES Textos bíblicos Himnos y cantos eucarísticos
ÍNDICE GENERAL
AGRADECIMIENTOS
A la comisión nacional de liturgia por la revisión de este trabajo tan necesario para nuestra Patria. A fray Gabriel Chávez de la Mora, por la hermosa portada. A Buena Prensa, por el cuidado en la edición. Añado una petición: que en futuras ediciones, para facilitar el uso del ritual, pongan más listones para indicar las páginas, ya que los actuales son insuficientes (parece que no se piensa en las lecturas bíblicas, salmo, oraciones, etc.). A la Conferencia del Episcopado Mexicano vigilante de la liturgia en México.
CONCLUSIONES
El Ritual de la Sagrada Comunión y del Culto Eucarístico fuera de la Misa es un verdadero ritual y debe ser tratado como tal, lo cual significa que debe ser conocido, difundido, presentado por las Comisiones Diocesanas para la Pastoral Litúrgica, con miras, sobre todo a subsanar los grandes errores en torno al culto eucarístico. Redescubrirlo como libro litúrgico que norma todos los actos y acciones del Culto Eucarístico. Adentrarse en él, descubriendo la riqueza de textos y ritos que contiene, los cuales, bien tratados, conducen a una buena catequesis mistagógica. Organizar el estudio de los Prenotandos, auxiliándose para ello, como libro de uso, de la colección Manantial Litúrgico 15: Documentación complementaria para la celebración de la Eucaristía II (ed. Buena Prensa, p. 63 y ss). Buscar que los ministros extraordinarios tengan una buena instrucción en lo referente a la distribución de la Sagrada Comunión fuera de la Misa y a la Sagrada Comunión y Viático para los enfermos, a partir de la praxis del mismo ritual; y tener en cuenta la relación de este ritual con otro ritual: el de las Celebraciones dominicales y festivas en espera de presbítero, con el fin de tener en cuenta lo que es propio del domingo y, como consecuencia, adentrarse más en el sentido de la celebración del Día del Señor. Hacer una separata del capítulo II: De la Sagrada Comunión y el Viático para los enfermos, administrados por un ministro extraordinario. Es una necesidad urgente, debido también a que los laicos toman cualquier “cuasi ritual” y no usan los textos adecuados. Proporcionar una adecuada enseñanza sobre las varias formas de culto eucarístico, para ayudar a un mejor entendimiento y comprensión de estas celebraciones. Tener muy en cuenta los trabajos que se realizarán en los talleres de este encuentro para que el fruto de este trabajo llegue a ser un material que enriquezca la presentación del ritual. Petición especial: Es necesario, desde esta importante plataforma que son las Comisiones Provinciales y Diocesanas, realizar un pronunciamiento respecto a lo indebido del uso de computadoras como fuente para obtener los textos litúrgicos, supliendo o desechando los libros litúrgicos. El tomar cualquier texto litúrgico que se encuentra en internet, sin tener en cuenta su procedencia —sea de España o de cualquier otro país de lengua castellana—afecta en forma perjudicial la celebración de la liturgia. Veo la necesidad de una importante instrucción a este respecto.
Pbro. Miguel de Manuel Camín G. Arquidiócesis de México XXXV Encuentro anual de Comisiones de Pastoral Litúrgica.
ANEXO
La Congregación para el Culto Divino, con motivo del “Año Mariano” (De Pentecostés 1987 a la Asunción 1988) entregó unas Orientaciones y sugerencias para la celebración del Año Mariano. En el capítulo IV de la Celebración de los Sacramentos y Año Mariano, el número 29 está dedicado al sacramento de la Eucaristía, y da algunas indicaciones relacionadas con el Culto Eucarístico, que es interesante tener en cuenta: “Muchas manifestaciones en honor de la Virgen se concluyen con la adoración eucarística y la bendición con el Santísimo Sacramento. Hay que ver en esto una legítima desembocadura de la piedad mariana y cómo ésta orienta a los fieles hacia el culto de Cristo Salvador”. En el núm. 30 se insiste en la manera en que algunos textos para este tipo de culto se relacionan con la Eucaristía y la Virgen María, pues por Ella nació el Pan de la vida. Un ejemplo de esto es la antífona Ave, verum. El núm. 31 dice: “Es necesario, que la exposición del Santísimo Sacramento y la bendición que le sigue, se realice según el espíritu y la letra de la instrucción Eucharisticum Mysterium y el libro litúrgico Ritual de la Sagrada Comunión y del Culto Eucarístico fuera de la Misa. En particular, téngase presente que durante la exposición cada elemento cultual —cantos, lecturas, oraciones, silencios…— deben disponerse de manera que los “‘fieles’, entregados a la oración, se dediquen exclusivamente a Cristo, el Señor” (cfr. E.M. 62). Exhortación Apostólica Postsinodal Sacramentum Caritatis, de Benedicto XVI - Elemento complementario con el título Adoración y Piedad Eucarística, Relación intrínseca entre celebración y adoración número 66, Práctica de la adoración eucarística 67, Formas de devoción eucarística 68, y Lugar del sagrario en la iglesia 69. Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Instrucción Redemptionis Sacramentum, Capítulo VI: La Reserva de la Santísima Eucaristía y su culto fuera de la Misa; y Capítulo VII: Ministerios extraordinarios de los fieles laicos. Juan Pablo II, Carta sobre la adoración eucarística, con ocasión del 750º aniversario de la fiesta del SS. Cuerpo y Sangre de Cristo, 28 de mayo 1996, Actualidad Litúrgica 152, p. 15. Directorio sobre la Piedad popular y la liturgia, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, núms. 164-165 con el tema La adoración eucarística. Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos “Año de la Eucaristía”, Sugerencia y propuestas: Adoración eucarística, núms. 13-19. |









