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PIEDAD POPULAR Y PARROQUIA PDF Imprimir E-mail
Escrito por Pbro. Jorge Raúl Villegas Chávez   
Jueves, 07 de Octubre de 2010 11:23


INTRODUCCIÓN

El encuentro XXXIV /2010 de Comisiones Diocesanas y Provinciales de Liturgia, convocado por la Comisión Episcopal para la Pastoral Litúrgica, organismo de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), está marcado por un aspecto fundamental de la pastoral litúrgica, a saber, hacer que converja toda o gran parte de la vida litúrgica en las comunidades parroquiales, que son la célula viva de las diócesis y las receptoras de las grandes acciones litúrgicas con las cuales se nutre su vida litúrgico-pastoral, y que las Comisiones Diocesanas deben cuidar con gran esmero, como lo hemos vislumbrado en este encuentro, gracias a su riqueza temática.



 

La Comisión Nacional para la Pastoral Litúrgica (CONALI), teniendo en cuenta las necesidades de las Comisiones Diocesanas de Pastoral Litúrgica, en otros momentos ya ha abordado el tema de la Piedad Popular y la Liturgia. En Xalapa el expositor fue el Pbro. Salvador Párvol. Es importante tener esto en cuenta para esta ponencia, así como las implicaciones del tema.

 

Con el tema "Piedad Popular y Parroquia" este año bicentenario queremos ubicar una forma de concretar la praxis de la Piedad Popular (PP) en la parroquia, aclarando que no es el único ámbito de la PP, ya que ésta se realiza de modo muy significativo en la Iglesia doméstica, con las expresiones propias que nutren la piedad doméstica; también con las grandes expresiones que se viven en los Santuarios y con los ejercicios devocionales, como las Peregrinaciones, etc.

 

Al hablar de PP y Comunidad Parroquial (CIC, 515: "La parroquia es una determinada comunidad de fieles"), se nos exige concretizar los grandes principios de la PP, que brevemente expondremos en este trabajo, y descubrir la Comunidad Parroquial como "la Casa de la Piedad Popular".

 

Tenemos en SC las grandes fuentes para el conocimiento de la PP y, a partir del Concilio Vaticano II, contamos con los siguientes documentos: El documento final de la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano DP, la Exhortación apostólica MC; las Orientaciones y sugerencias para el Año Mariano, CCD; el Directorio sobre la Piedad popular y la Liturgia, principios y orientaciones, CCD; el documento final de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, DA.

 

Ante la profunda reflexión que venimos haciendo sobre la comunidad parroquial y su papel evangelizador en el conjunto de grupos, pequeñas comunidades, asociaciones, cofradías y su relación con la liturgia, tenemos que hacer ahora un gran esfuerzo por revalorar, animar y encauzar la PP y encontrar el punto convergente entre liturgia y PP.

 

Esto lo enmarcaremos dentro de DA, que habla mucho de liturgia, y PP porque ambas son el lugar privilegiado del encuentro del discípulo con Jesucristo.

 

El punto de arranque será ver positivamente la PP con la visión de la Iglesia, con una mirada amplia, que fortalezca la identidad del discípulo misionero, tal y como es presentado en DA.

 

Desarrollaremos la temática en tres aspectos:

 

I.                   Identidad de la Piedad Popular

II.                Identidad de la Comunidad Parroquial y la Piedad Popular

III.             Ejercicios devocionales de la Piedad Popular, don y tarea para la Iglesia

 

 

I. IDENTIDAD DE LA PIEDAD POPULAR

 

No se trata de hacer un estudio exhaustivo sobre la PP, sino de seguir la ruta cronológica que ha tenido en la Iglesia post-conciliar, pero teniendo en cuenta sobre todo su aspecto positivo, para poder hacer así una buena revaloración de ella, conocer su perspectiva doctrinal, a fin de conocer y proponer los ejercicios de PP en su justo medio, así como para su realización en la comunidad parroquial y en otros ámbitos que lo requieran.

 

El punto de partida es el Concilio Vaticano II, SC 12 y 13. El número 12 dice que la vida espiritual no se agota con la participación en la sagrada liturgia; por lo tanto, abre la puerta a la PP y sus ejercicios, que siempre han estado implicados en la vida cristiana, relacionándola sobre todo con la oración, puesto que la PP se va a nutrir de oraciones y ritos orientados al crecimiento de la vida espiritual.

 

El artículo 13 de SC recomienda los ejercicios piadosos que sean conformes a las leyes y normas de la Iglesia. Nosotros ahora vemos que estos corresponden a los ejercicios piadosos de la PP en su gran diversidad.

 

Estos deben ser organizados por la Iglesia para que expresen su fe y eduquen en la plegaria. Este es el punto focal de la llamada PP, a diferencia de la religiosidad popular, que es connatural a cualquier pensamiento religioso. Lo importante de la PP es que viene siendo producto de la fe cristiana.

 

Una petición conciliar es que los ejercicios piadosos estén organizados teniendo en cuenta los tiempos litúrgicos, para estar así de acuerdo con la sagrada liturgia, a fin de que se deriven de ella y conduzcan a ella.

 

No existe en la Iglesia una liturgia ciento por ciento pura, ni ejercicios piadosos ciento por ciento puros. Ha existido a lo largo de toda la vida de la Iglesia una coexistencia de ambos, un profundo vínculo entre los dos, y en algunos casos, una confusión, de modo que coexisten los ejercicios de piedad, las devociones y la liturgia. Tal vez el gran desarrollo de los ejercicios devocionales se ha debido a la incomprensión, de parte del pueblo, de la liturgia en un idioma desconocido; en cambio, las devociones se realizan en lengua vernácula. Tal vez también se deba a la poca formación de clérigos y fieles. El hecho es que han subsistido, ahí están, y hoy por hoy tenemos que darles su justa valoración.

 

Un medio para valorar, entender y buscar una práctica nueva de los ejercicios de PP que correspondan a una nueva evangelización puede ser parafrasear un poco lo que debe ser en la liturgia una participación consciente, activa y fructuosa. La PP también lleva a la participación con esas características, pues facilita la unión con Dios en Jesucristo y da un profundo sentido de lo sagrado.

 

En el desarrollo de la vida de la Iglesia, otro momento importante de iluminación fue la Exhortación apostólica El Culto Mariano (1974), que expresaba que todo ejercicio piadoso puede ser iluminado por los planteamientos de esta exhortación, la cual en la introducción alaba las formas de piedad aprobadas por la Iglesia, especialmente las que se refieren a la Madre de Dios, sobre todo si presentan una doctrina sana y ortodoxa y se desarrollan subordinadas al culto de Cristo, para que sea Él su punto de referencia. De igual manera, pide no entremezclar liturgia y prácticas devocionales.

 

La Exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi ha sido un hito en la reflexión sobre la PP porque hace una revaloración de ella, a pesar de las carencias que puede tener, ya que los ejercicios piadosos ante todo pretenden satisfacer la búsqueda de vida interior, así como la vivencia más profunda personalizada e íntima de Dios, que los conduce a la liturgia como fuente y culmen. Debido a eso, es necesario recuperarlos o crear otros medios de alimento de la vida espiritual, ya que los ejercicios piadosos deben llevar sobre todo a los cristianos a Dios, a vivir en comunión con Él. De ahí la importancia de ubicarlos en los diversos tiempos litúrgicos del año. Son instrumentos que completan la formación del cristiano y, aun teniendo algunos rasgos mistagógicos, conducen a la plegaria y a las obras de penitencia y misericordia, sobre todo si se realizan como actos personales y comunitarios.

 

Fue el DP (1979) el que marcó la revaloración de la PP ya que trató este candente tema y lo expresó en el contexto de los medios para la comunión y la participación, lo cual afectaría principalmente a la Iglesia que peregrina en Latinoamérica, pero tendría una repercusión en la Iglesia universal. DP presenta a la PP principalmente como un elemento eficaz de evangelización (937), que debe ser purificado y clarificado en sus conceptos. Para ser auténtica, la PP debe basarse en la Palabra de Dios y descubrir con autenticidad y valentía los valores evangelizadores (935).

 

En este gran proceso de sensibilizar a la Iglesia sobre la importancia y proyección de la PP, la Congregación para el Culto Divino entregó las Orientaciones y sugerencias para la celebración del Año Mariano, y aunque tenían una impostación muy específica sobre el culto mariano y la figura de la Virgen María, no dejaron de iluminar sobre el sentido de la PP, que se buscaba tan insistentemente en estos años. Concretamente en los capítulos VI y VII el documento plantea estos aspectos sobre los ejercicios piadosos y el año mariano, los santuarios y el año mariano; muestra a la PP desde la perspectiva de la antropología cultural y la historia de las religiones, retoma EN y pide mejorar su presentación y orientar la tarea fundamental de la Iglesia, sobre todo local; consecuentemente, la Comisión Diocesana de Liturgia debe trabajar en este campo. Puesto que lo principal es que la PP lleve a la liturgia, de ella se nutra y prolongue la experiencia litúrgica, es muy importante tener en cuenta el hecho de las peregrinaciones y los santuarios. Este documento fue entregado el 3 de abril de 1987.

 

En 1988, en pleno Año Mariano, la Constitución Apostólica Pastor bonus dice a propósito de una de las tareas de la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos: "La Congregación ayuda a los Obispos para que, además del culto litúrgico, sean incrementadas y valoradas las oraciones y prácticas de piedad popular del pueblo cristiano, en la medida en que corresponda a las normas de la Iglesia" (70).

 

Esto dio pie al intenso trabajo que comenzó a desarrollarse para crear el Directorio de Piedad Popular y Liturgia.

 

En 1992, la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (DSD) manifiesta la importancia de la PP en la línea de la inculturación, los valores cristianos presentes en ella, los criterios, las conductas y actitudes que nacen del dogma católico y son la sabiduría del pueblo; se invita a comprenderla, acompañarla, purificarla y remediar posibles desviaciones.

 

El año 2001 la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos hace público el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia, Principios y Orientaciones, que fue aprobado por el Papa Juan Pablo II el 14 de diciembre de 2001.

 

Hasta este momento es el documento magisterial más autorizado sobre el tema. Está organizado en dos partes: primera, Líneas emergentes de la historia, del magisterio, de la teología; segunda, Orientaciones para armonizar la Piedad Popular y la Liturgia.

 

El Directorio presenta las siguientes cuestiones: cuando habla de PP se refiere a los ejercicios piadosos, que a su vez son formas de oración; también incluye prácticas y devociones diversas, y hace referencia a la concepción que popularmente se tiene de adentrarse en el misterio cristiano, para que forme parte de la vivencia cristiana de forma cotidiana y conduzca hacia la celebración. Esto se expresa en DPPL 6-10.

 

Una idea clara aparece a lo largo del Directorio en su contenido doctrinal y en la praxis (que no agota) de ejercicios devocionales. Se trata de la necesidad de educar para la PP, ya que cuanto más se entiende la liturgia, más se entiende en su punto de equilibrio la PP. El DPPL en este aspecto cumple lo planteado por SC 13, en donde se insiste en que los ejercicios piadosos vayan de acuerdo con la liturgia, que deriven de ella y que a ella conduzcan.

 

Con el mismo sentido que se ha entrado en la reforma litúrgica, de la misma forma se debe también reformar la PP, teniendo en cuenta la otra petición del Concilio de que todo se revise y, como consecuencia, se renueve.

 

En 2007, DA realiza una reflexión y pone por escrito en su documento final lo más importante que se ha dicho sobre la PP en América Latina. Plantea la PP como espacio de encuentro con Jesucristo (258-265). Comienza por retomar una expresión del Papa Benedicto XVI al decir que la PP es "el precioso tesoro de la Iglesia católica en A.L. e invita a promoverla y protegerla, como una tarea muy especial de la Iglesia que peregrina en nuestro continente (258).

 

Esto que se ha dicho y que ha quedado plasmado en DA va a tener una repercusión importante para la misión continental, entendida como estado permanente de misión que se debe concretizar en la "casa de la Piedad Popular", que es la comunidad parroquial, y se pone como un marco de referencia el respeto y el cariño que por ella se debe tener, para que exprese su belleza e identidad y pueda ser un Icono del genio de los pueblos y de la insaciable hambre y sed de Dios del pueblo pobre, sencillo y peregrino.

 

Esto implica el aspecto positivo que plantea DA, pues realiza una reflexión teológica que nos será de gran utilidad en el momento en que debemos realizar expresiones de Nueva Evangelización con la PP, para que estas expresiones sencillas pero muy significativas resplandezcan en ardor, métodos y expresiones y sean parte integrante de la vivencia del discípulo misionero.

 

También a la PP en DA se le llama "espiritualidad popular" o "mística popular". Es un nuevo concepto que busca expresar la riqueza de contenido que se quiere dar a la PP, ya que la espiritualidad es el camino de comunión con Cristo y ayuda en la configuración de cada creyente con el Resucitado, para poder así vivenciar la vida cristiana.

 

La mística marca a la persona puesto que tiene siempre como finalidad la vivencia de encuentro e intimidad con Dios. Esto únicamente se puede lograr con la sabiduría simple y los ejercicios piadosos en forma de oración, los más concretos y sencillos, para nutrir el rico patrimonio de esta espiritualidad popular con ritos, símbolos y gestos.

 

 

II. IDENTIDAD DE LA COMUNIDAD PARROQUIAL Y LA PIEDAD POPULAR

 

Las manifestaciones de la PP se encuentran en los varios campos en los que se desarrollan los ejercicios piadosos, bien sea a nivel personal, familiar o grupal, en los Santuarios y en las peregrinaciones, así como en el ámbito de la Comunidad Parroquial, a la que hemos llamado "la Casa de la PP". En efecto, la parroquia es el lugar privilegiado para el desarrollo y la práctica de la PP, de suerte que los fieles puedan tener una experiencia concreta de Cristo y de la comunidad eclesial (DA 170).

 

Es muy importante caer en la cuenta de que dentro de la comunidad parroquial se dan múltiples experiencias de PP que se deben purificar, encauzar y promover, ya que en la parroquia se dan muchas formas de ejercicios piadosos. No hay que olvidar que la PP debe ayudar a que la parroquia sea una comunidad eucarística por excelencia, reunida en la fracción del pan de la Palabra y de la Eucaristía, como lo hace ver DA (175).

 

La parroquia debe cuidar que la praxis de la PP sea realmente "escuela de vida cristiana" (DA 175), para llegar así a ser una comunidad eclesial que vive, se expresa y se manifiesta con las formas que el genio de los pueblos ha concretizado en la PP. Por este motivo, la experiencia y vivencia del Señor Jesús no puede ser únicamente catequética y litúrgica. Para que esté más encerrada en la vivencia cristiana, requiere de las expresiones de la PP que son una ayuda para educar y celebrar la fe (DA 170).

 

La parroquia, hoy por hoy, está llamada a la conversión pastoral en muchos campos, especialmente en el ámbito de la PP, también llamada en DA Catolicismo Popular, Mística del Pueblo o Espiritualidad Popular, realizada en las expresiones de los ejercicios devocionales, "tesoro de la Iglesia en América Latina" (DA 258) a fin de protegerla y promoverla, teniendo en cuenta que la PP forma parte, en su sentido más amplio, de la celebración de la fe.

 

Una de las tareas más importantes de la comunidad parroquial es su renovación, la cual se puede hacer incrementando la PP, fundamentándose en aquella gran petición del Concilio Vaticano II de que absolutamente todo debe revisarse.

 

Aparecida pone en alerta a propósito de las devociones o prácticas de la PP que no tienen suficiente fundamento, porque finalmente no resistirían al embate del tiempo (DA 12).

 

Por lo tanto, pide custodiar y alimentar la fe (DA 10), para llegar a ser discípulos misioneros de Jesucristo. Esto lo podemos realizar con el instrumento que la Providencia de Dios en muchos siglos ha ido elaborando, a saber, la PP. Para ello es necesario manejarla con fidelidad y audacia, para confirmar, renovar y revitalizar la novedad del Evangelio con este instrumento que está a nuestro alcance y que, por su sencillez, es puerta privilegiada de acceso a los corazones de los cristianos, especialmente los más sencillos, a fin de que la parroquia llegue a ser "La Casa de la PP" y escuela de comunión (NMI 43).

 

Ante la hora histórica que vive América Latina, la Iglesia debe seguir anunciando el Evangelio, y estos esfuerzos pastorales deben orientar a todos hacia el encuentro con Jesucristo. Se debe destacar la renovación litúrgica a la que está anexa el incremento de las manifestaciones de la PP, especialmente la piedad eucarística y la devoción mariana, que deben tener como base la verdadera fe (DA 99 b).

 

DA 99 c afirma que se debe seguir incrementando la renovación parroquial con miras a favorecer el encuentro con Cristo vivo, valiéndose de los diversos métodos de nueva evangelización —entre los que hay que tener en cuenta la PP— para que este encuentro se vuelva una realidad en las comunidades eclesiales de base, en los movimientos eclesiales, en las nuevas y antiguas comunidades, y sobre todo, en la pastoral familiar, infantil y juvenil.

 

DA 99 g. No se puede negar la búsqueda actual por parte de los cristianos de una espiritualidad profunda, de una oración mística, búsqueda que expresa hambre y sed de Dios. Pero se deben evitar todas las formas nuevas de pseudo espiritualidad, manifestada especialmente en los mass media.

 

Es muy importante tomar en serio el papel trascendente de los actores en la tarea de la renovación y transformación de la parroquia. Se deberá tener en cuenta la Diócesis (DA 164-169), y con ella el lugar importantísimo de la Comisión de pastoral litúrgica; también, la tarea de los mismos obispos (DA 186-190), los presbíteros (DA 191-200), los párrocos (DA 201-203) en el ámbito de la PP, tomando muy en serio la invitación de que el párroco sea el primer discípulo misionero y, junto con él, la comunidad que se le ha confiado.

 

Para lograr esto se necesita la formación. Aquí radica la importancia de saber conducir y clarificar la PP, pues si la lex orandi es lex credendi y tiene su aplicación en la liturgia de la Iglesia, aproximadamente algo así podemos decir de la PP, que para ser una auténtica lex orandi, requiere de la iluminación desde la teología para lograr tener ideas y conceptos claros y diáfanos que manifiesten la sana y ortodoxa fe y doctrina. Es necesario que los ejercicios devocionales también cumplan la tarea de ser catequesis permanente y constante que brota de la oración cristiana y así cada expresión devocional sea una auténtica síntesis de la profesión de fe del creyente.

 

 

 

III. EJERCICIOS DEVOCIONALES DE LA PIEDAD POPULAR, DON Y TAREA PARA LA IGLESIA

 

Después de exponer el sentido que tiene en este momento la PP a todos los niveles de la Iglesia y de proponer a la parroquia como la "Casa de la PP", es necesario valorar y promover los ejercicios de la PP para armonizarla con la liturgia. Para esto tenemos el DPPL, que orgánicamente va presentando la relación de la PP tanto con el Año litúrgico como con la veneración de la Virgen María, de los santos y beatos, y también de los difuntos y de los Santuarios y peregrinaciones.

 

No repetiré lo dicho por el DPPL, que presenta muchos y variados ejercicios de piedad. Es muy importante conocerlo a fondo y llevarlo a la práctica en este vasto campo.

 

Quisiera llamar la atención sobre un punto fundamental de este aspecto de la pastoral que tiene que ver con los obispos, los presbíteros y especialmente los párrocos; también con los especialistas y la Comisión Nacional y las Comisiones Diocesanas de pastoral litúrgica, pues es un punto muy necesario y se presenta como una urgencia pastoral, sobre todo con miras a la misión continental, a la creación y multiplicación de recursos para la realización de los ejercicios piadosos, a fin de que estos instrumentos sean una ayuda en las comunidades parroquiales y cumplan su cometido de llevar a la comunidad parroquial a la participación litúrgica.

 

Necesitamos crear nuevos, variados y sencillos instrumentos que sean la base de los ejercicios piadosos, con fundamentos escriturísticos y litúrgicos para ser usados a nivel personal, familiar y comunitario, ya sea para grupos nuevos o tradicionales, como para las cofradías.

 

Debe existir un elenco de los instrumentos, recursos o subsidios que se pueden crear para los ejercicios piadosos y el fomento de la PP.

 

Debemos seguir el cronograma del Año litúrgico, pues a lo largo de él podemos descubrir la cantidad de subsidios que podemos crear.

 

Adviento: Crear un subsidio para la corona de Adviento, que pueda ser realizado en la liturgia familiar, debido a que su simbolismo muchas veces está desvirtuado y tiene poco contenido.

 

También es necesario revisar los materiales de las posadas y crear nuevos materiales, más en la línea de un verdadero novenario de preparación, así como la promoción del "Via pacis".

 

Navidad: Especialmente respecto a la Nochebuena, se requieren materiales para el arrullo del Niño Jesús. Se puede retomar la tradición de las "noches de Navidad", que van del 25 de diciembre al 6 de enero. Se necesita una oración familiar para estas noches, con contenidos interesantes, sin dejar de lado el 31 de diciembre, día de acción de gracias e inicio del nuevo año.

 

Cuaresma: Sería interesante crear un instrumento de oración en familia para el día de inicio de la Cuaresma y para los viernes de Cuaresma.

 

Cincuentena Pascual: Crear un instrumento de oración para los domingos del Tiempo Pascual, comenzando por el domingo de Pascua y una oración especial para la comida de Pascua.

 

Culto eucarístico fuera de la Misa

 

Subsidios como unos nuevos quince minutos ante Jesús Sacramentado, de corte bíblico y litúrgico. También, un pequeño oficio para la visita al Santísimo Sacramento. Materiales para los viernes primeros, tanto a nivel personal como comunitario, igualmente enmarcados según el Año litúrgico.

 

Para el ejercicio de las Cuarenta Horas, popularmente llamado Jubileo de las 40 horas, materiales eucarísticos que ayuden a una mejor contemplación de la Eucaristía. Tal vez cada año la Comisión Diocesana puede crear un material para todas las parroquias, con una temática propia de la vida de la diócesis, y con oraciones apropiadas.

 

Preparación para la celebración de los sacramentos

 

Sería interesante crear una serie de novenarios de preparación a la celebración de los sacramentos, como el Bautismo, la Confirmación, la Primera participación eucarística completa, (Primera Comunión), el Matrimonio, con una riqueza de textos que ayuden a que exista una intensa y profunda oración de preparación.

 

Lo mismo se puede decir de otras celebraciones que tienen gran significado en la vida de las comunidades y familias, por ejemplo, las acciones de gracias (final de curso, de carreras, etc.), los XV años de las jóvenes, los XVIII de los jóvenes, las graduaciones, las celebraciones de tres años, etc., es decir, una gran variedad de actos que marcan la vida de los grupos humanos y, por lo tanto, la Iglesia debe estar interesada en ellos.

 

Novenario para las fiestas titulares y patronales

 

Un instrumento de oración para las familias de la parroquia que estén en armonía con el título y santo patrono de la comunidad parroquial, lo cual ayuda a a tener la vivencia de la preparación a la fiesta patronal y una mejor comprensión de ella.

 

Culto Mariano

 

Uno de los cultos que más desarrollo deben tener es el que se refiere a la Virgen María. Ayudaría mucho la creación de materiales que ayuden a la devoción mariana. Existen varias vetas que tenemos que descubrir para enriquecer la piedad de los fieles. El Via Matris, una vigilia para la preparación de las memorias, conmemoraciones de la Virgen, así como de sus fiestas y solemnidades.

 

Hace falta que exista un recurso devocional con el Rosario de la Virgen María, siguiendo el Año litúgico, para que éste aparezca en verdad más formativo y se ore en el gran contexto que vive la liturgia de la Iglesia. Podría ser construido de esta manera:

 

Adviento:

 

1. La anunciación a la Virgen María, 2. La anunciación a San José, 3: La visitación, 4. El cántico de la Virgen María, 5, El nacimiento de Juan el Bautista.

 

Navidad:

 

1. El nacimiento de Jesucristo en Belén, 2. La adoración de los pastores, 3. La adoración de los magos, 4. La presentación del Niño, 5. Jesús entre los doctores de la ley.

 

Cuaresma:

 

1. Bautismo de Jesús en el Jordán por Juan el Bautista, 2. Jesús invita a la conversión, 3. La resurrección de Lázaro, 4. La transfiguración, 5. La oración del huerto.

 

Pascua:

 

1. Jesús instituye la Eucaristía, 2. Jesús muere en la Cruz, 3. La Resurrección, 4. La Ascensión, 5. El envío del Espíritu Santo en Pentecostés.

 

Memorias, fiestas y solemnidades de la Virgen María:

 

1. La Inmaculada Concepción de la Virgen María, 2. La Anunciación del Señor a la Virgen María, 3. La Virgen María al pie de la Cruz, 4. La Asunción de la Virgen María, 5. La Coronación de la Virgen María, Reina del universo.

 

También, una pequeña letanía añadida en los misterios del Rosario de la Virgen María según el tiempo litúrgico.

 

Ejercicios piadosos en torno a los Sacramentales

 

Tener en cuenta diversas bendiciones que a lo largo del Año litúrgico se van presentando y otras que son especiales, como la bendición de una casa, un material para orar antes y después de la bendición en familia, la bendición de los prometidos, las entronizaciones de la Sagrada Escritura, imágenes del Sagrado Corazón, de la Virgen de Guadalupe o de los santos. Materiales en torno a la bendición de la mesa, también siguiendo el Año litúrgico.

 

Ejercicios devocionales en torno a los Difuntos

 

La creación de subsidios de PP para ser usados en torno a la muerte, al momento de fallecer, el rosario de los difuntos (misterios: La resurrección de Lázaro, 2. La muerte de Cristo en la Cruz, 3. La resurrección del Señor, 4. La Asunción de la Virgen María, 5. La Coronación de la Virgen María). La conmemoración de todos los fieles difuntos.

 

Jornadas especiales dentro de la vida de la Iglesia

 

Subsidios para las diversas jornadas: por las vocaciones, por la paz, por la unidad de los cristianos, o las que se determinen en las diferentes diócesis.

 

Fiestas civiles y fiestas sociales

 

Es necesario que tanto a las fiestas civiles como a las sociales se les dé un contenido cristiano y la PP ayudaría en gran medida a esta expresión, como por ejemplo el subsidio litúrgico-devocional creado para la semana de oración por la patria con motivos del bicentenenario y el centenario de la independencia y revolución (2010) con elementos devocionales que pueden ser muy significativos. Así también hago desde esta plataforma una proposición de que, a partir del bicentenario se instituya cada año la semana de oración por la Patria, ya que en verdad lo necesitamos. Todos estamos convencidos de ello. Se podría buscar hacer un día votivo el 15 de septiembre de cada año con esta intención, en el cual se rezara un Te Deum.

 

Las fiestas sociales también pueden tener un carácter cristiano para hacerlas más significativas, siguiendo el calendario civil, los días que merecen una especial atención serían: el día del niño, el día de las madres, el día del padre, el día del anciano, u otros días especiales. Una oración en familia vendría a redondear y a darle más sentido a todas estas celebraciones.

 

Diversas situaciones humanas

 

Otras situaciones humanas que requieren ser vistas desde el campo de la PP serían por ejemplo las novenas en situaciones de dificultad, ante el trabajo, la problemática personal, por la paz en las familias, por el recién concebido, por los enfermos, por los amigos, por la familia o por los bienhechores.

 

Que no sean ajenas a las PP las necesidades más urgentes de los creyentes.

 

Santuarios y Peregrinaciones

 

Sería conveniente tener en cuenta que en México el acto devocional de la peregrinación es muy importante y significativo. Se ha hablado de que aproximadamente a lo largo de un año peregrinan en México unos cinco millones de personas por los diferentes santuarios de la nación. Ante este hecho sería importante implementar como parte del desarrollo de la PP las rutas de peregrinación a las tumbas de los santos y beatos mexicanos, con un sustento de diversos subsidios devocionales que ayuden a conocer mejor estas metas de peregrinación y para conocer mejor la vida de los santos y beatos. Me parece que hay una gran tarea a realizar en este aspecto.

 

El hecho de realizar la peregrinación como elemento devocional requiere de todos los responsables en esta área que se busque la creación de diversos subsidios para la mejor realización de las peregrinaciones, así como para los tiempos de permanencia en los Santuarios, que deben estar acompañados de diversos ejercicios devocionales.

 

Enchiridion. Libro devocional para México

 

Parece que a México le hace falta un Enchiridion que presente, a la manera de un oracional, las oraciones fundamentales que son la base de los ejercicios de piedad popular, que sea popular y tal vez en varios formatos; que sea el libro oficial de la Conferencia del Episcopado Mexicano sobre esta materia. Hay que tener en cuenta el anexo del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica y no descuidar poner muchos de estos aspectos que se han mencionado como lo propio de México. Por ejemplo, veo que falta mucho material en torno a la Virgen de Guadalupe; sería interesante organizar un buen material devocional en este campo.

 

 

 

IV CONCLUSIONES

 

Quisiera resaltar algunas conclusiones breves que ayuden a un aterrizaje concreto de esta nueva perspectiva que debemos tener sobre la Comunidad Parroquial y la Piedad Popular para que en verdad sea la "Casa de la PP" y se encuentren interesantes cauces para la gran riqueza de los ejercicios piadosos y devocionales.

 

¾    Renovar y crear nuevos ejercicios piadosos, que den respuesta a la sed de espiritualidad que tiene el Pueblo de Dios.

¾    Descubrir que la promoción de la PP en la vida de la comunidad parroquial es una tarea de conjunto desde los obispos, la CONALI, la Comisión diocesana de liturgia, especialistas, párrocos y otros agentes de pastoral.

¾    Importantísimo es que los nuevos textos para los ejercicios piadosos y devocionales tengan la aprobación correspondiente por parte del Obispo, y lleven la leyenda: "Con las debidas licencias eclesiásticas".

¾    Tener en cuenta la necesidad de estudiar y conocer todo el aspecto doctrinal con el que actualmente cuenta la Iglesia con respecto al tema de la Piedad Popular.

¾    Tener muy en cuenta que la PP es un instrumento muy importante para la misión continental, así como también para el estado permanente de la misión, que no es otra cosa que la vida de la Iglesia que tiene en cuenta esta vertiente tan importante y significativa para la manifestación de la vida cristiana de los fieles.

¾    Conocimiento y puesta en práctica del Directorio de la Piedad Popular y Liturgia.

¾    Tomar en serio la creación de los subsidios propios para el ejercicio de la PP.

¾    Por parte de la CEM, instituir la semana o el triduo o el día de oración por la Patria, a partir del Bicentenario, y promover que durante el mes de la Patria se cante un Te Deum por la independencia.

¾    Realizar una coordinación con la Dimensión de Santuarios y Piedad Popular para llevar a cabo las rutas de los santos y beatos mexicanos a fin de que sus tumbas y santuarios sean auténticas metas de peregrinaje.

¾    Crear el Enchiridion devocional para la nación mexicana puede ser un buen punto de arranque del Bicentenario y del V Congreso Eucarístico Nacional en Tijana 2011.

¾    Implementar la devoción eucarística en torno a la preparación y celebración del V Congreso Eucarístico Nacional de Tijuana 2011.

 

Nota:

 

Agradezco a la CONALI que me pidiera presentar esta ponencia en la reunión de Comisiones sobre un tema tan importante como la PP, cuya riqueza e importancia para la vida de la Iglesia fui descubriendo poco a poco cuando trabajé como secretario ejecutivo de Santuarios, y creo que tiene una forma de aplicación muy concreta en la vida parroquial.

 

Lo hago agradeciendo a Dios por la celebración del XXV aniversario de mi ordenación presbiteral.

 

 

Pbro. Miguel de Manuel Camín G.

Arquidiócesis de México.

A.D. 2010

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

¾    Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos

Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia

Ed. BAC.

 

¾    Cuadernos Phase

# 39 – Religiosidad popular y liturgia

# 74 – La Piedad de la Iglesia

# 111 – Parroquia y vida litúrgica

# 134 – La Piedad Popular y la Liturgia

Centro de pastoral litúrgica de Barcelona

 

¾    Marco A. Ordenes

A la luz de Aparecida... Piedad Popular # 6

Ed. Buena Prensa

 

¾    Pedro Ossandón

A la luz de Aparecida... La Parroquia, misionera y solidaria # 9

 

¾    Ramiro González

Piedad Popular y Liturgia

Col. Dossier # 105

Centro de Pastoral Litúrgica de Barcelona

 

¾    Conferencia del Episcopado Mexicano

Semana de oración por la Patria

Ed. Buena Prensa

 

Última actualización el Jueves, 07 de Octubre de 2010 11:33
 

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